sábado, 7 de agosto de 2010

Micro


A veces me siento así. He vuelto de viaje, un viaje muy intenso. He cogido avión, barco, bici, moto y he llevado el coche durante 1600 km. Ha sido una paliza, pero ha merecido la pena. Ahora he vuelto a casa, y otra vez lo mismo de siempre y otra vez volveré a echar de menos al de siempre...aunque lo intente nunca lo consigo. He vuelto, pero creo que una parte se ha quedado flotanto. A veces me encantaría tropezar con alguien al que le apeteciese dejarlo todo y marcharse de viaje un año. Partir sin tener un rumbo fijo, sola no me apetece y creo que quizá también es cobardía, no sé si después me adaptaría a lo de antes. A ratos también me apetece irme a vivir al campo, tener mi casa, mi perro, mis laaargos paseos...pero de nuevo se apodera de mi el miedo. Y si después me siento sola y no soy capaz de sobrellevarlo?

En fin que soy como un micro, que cuando metes algo a calentar lo calienta a trozos, unos queman y otros siguen congelados.

1 comentario:

Montarto dijo...

es que la vida es eso... todo se calienta pero no del todo, todo se enfría pero no del todo, todo se ama pero no del todo.
Un abrazo